Electromiografía

1.- INTRODUCCIÓN:

Las pruebas de electrodiagnóstico en neurología se pueden dividir en 2 tipos:

Espontáneos: Se estudia la actividad propia de los tejidos implicados. Son la electroencefalografía y la electromiografía.
Inducidos: Mide la actividad eléctrica de un tejido tras ser estimulado de manera natural o artificial. Se trata de las pruebas de velocidad de conducción nerviosa y estudio de potenciales evocados.

Se trata de pruebas de gran utilidad diagnóstica para el clínico debido a que pueden mejorar la capacidad de evaluación, complementan el examen clínico y ayudan a localizar la lesión. No obstante, no se pueden tomar como unidades diagnósticas por si mismos. Poseen como gran ventaja que se tratan de procedimientos mínimamente invasivos, a pesar de que precisan anestesia para mantener la inmovilidad del animal.

La electroneuromiografía se trata del registro de la actividad eléctrica muscular y nerviosa, por lo que podemos dividirlo en dos tipos diferenciados:

ELECTRONEUROGRAFÍA: Se trata de pruebas de neuroconducción en las que se mide la velocidad de conducción nerviosa.
ELECTROMIOGRAFÍA: En las que se evalúa la función muscular.

Para la realización de estas pruebas, se utiliza el electromiógrafo, que se trata de un aparato capaz de detectar los cambios eléctricos que ocurren a nivel celular durante la transmisión nerviosa y la contracción muscular. Por desgracia, debido a la complejidad en la interpretación de estas pruebas, su uso queda restringido a centros de referencia y hospitales universitarios.


2.- RECUERDO FISIOLÓGICO:

Al estimular un punto del axón de forma artificial, el impulso es conducido en ambas direcciones a partir del punto estimulado originando 2 tipos de conducción nerviosa:

Conducción ortodrómica: Es el impulso que se genera en dirección hacia la arborización final del axón o telodendrita y se propaga a través de la sinapsis axónica.
Conducción antidrómica: Es la que se origina en dirección al cuerpo celular, atravesándolo y encaminándose hasta las porciones finales de la dendrita sin ser capaz de excitar a otras neuronas.

Al estimular una fibra nerviosa se produce una despolarización que se propaga a través de todo el trayecto del nervio. Acto seguido ocurre la repolarización iniciándose en el punto de estimulación y siguiendo a la despolarización.

En las fibras nerviosas mielinizadas el tipo de conducción es “saltatoria” (de nódulo de Ranvier, en nódulo de Ranvier) y se propaga a mayor velocidad que en las fibras no mielinizadas. Varios factores afectan a la velocidad de conducción en este tipo de fibras:

- Diámetro de la fibra: La velocidad aumenta linealmente con el diámetro de la fibra.
- Espesor de la capa de mielina: A mayor grosor, mayor velocidad.
- Distancia internodal: A mayor distancia, mayor velocidad.

Cuando el impulso llega a una estructura sináptica, se produce un retardo (0,3-1 ms) que se denomina LATENCIA SINÁPTICA. Al ingresar dicho estímulo en la unión neuromuscular, se produce liberación de acetilcolina que conlleva a la despolarización de la fibra muscular.


3.- ELECTROMIOGRAFÍA:

El objetivo de esta prueba diagnóstica es demostrar alteraciones cualitativas y/o cuantitativas en la actividad eléctrica de un músculo en reposo después de la estimulación directa o indirecta.

La prueba se realiza mediante la introducción de un electrodo en aguja en el músculo objeto de estudio y detecta la actividad eléctrica muscular intrínseca a modo de señales eléctricas que corresponden con los cambios iónicos ocurridos a nivel celular. Es necesario utilizar también un electrodo de referencia y uno de tierra. Generalmente, el electrodo debe insertarse en la porción central del músculo y los segmentos proximal y distal.

Al producir los estímulos, se obtienen tres tipos de registro:

Actividad eléctrica inducida: También llamada “actividad eléctrica de inserción” y es aquella que se produce durante la introducción del electrodo en un determinado músculo. En un músculo sano, nada más introducir el electrodo, aparecen potenciales eléctricos en el registro del electromiógrafo, y estos cesan cuando el electrodo deja de moverse. Se trata por tanto de los cambios eléctricos producidos a nivel intercelular y que de por si, no son capaces de provocar despolarización de sus fibras. En un músculo afectado por desequilibrios electrolíticos, metabólicos o denervaciones, las membranas se encuentran hiperexcitadas y estos potenciales son capaces de provocar despolarizaciones de la fibra muscular. En función de esto, podemos detectar ciertos procesos:

En el músculo normal, al introducir el electrodo, aparecen las ondas de la actividad eléctrica de inserción que desaparecen al poco tiempo tras cesar el movimiento del electrodo.
En músculos desnervados, inflamados o degenerados, la actividad de inserción es prolongada y continua aun cuando cesa el movimiento del electrodo.
En músculos infiltrados de tejido conectivo o grasa, puede observarse disminución de dicha actividad.

Cuando aparece una actividad de inserción anómala, se observan las “ondas positivas” que presentan una gran deflexión inicial hacia abajo seguida por una deflexión menor ascendente o negativa. Estas ondas pueden aparecer en miopatías, neuropatías y transitoriamente en la pérdida del control de la neurona motora superior en el shock medular. Cuando se observa una actividad de inserción aumentada, aparecen “descargas bizarras de alta frecuencia”, y suele aparecer en neuropatías y miopatías.

Actividad eléctrica espontánea: Tras la actividad de inserción, en el electromiógrafo aparece un potencial de reposo de la membrana muscular. En casos de extremada irritabilidad muscular aparecen descargas espontáneas llamadas “potenciales de fibrilación o de fasciculación”. Estos potenciales suelen aparecer conjuntamente con ondas positivas e indican alteración grave de la placa motora. La presencia de potenciales de fibrilación son sugestivos de enfermedad de neurona motora inferior.

Actividad eléctrica voluntaria: Se conoce como “potencial de acción de la unidad motora” ó PAUM, y ocurre con el animal despierto. Estos potenciales pueden ser útiles para la diferenciación entre miopatías y neuropatías. En función de esto, las enfermedades musculares generalmente producen disminución en la amplitud del PAUM. Cuando los PAUM se encuentran disminuidos se llaman “potenciales miopáticos” y cuando están aumentados, se denominan “potenciales neuropáticos”


4.- ELECTRONEUROGRAFÍA:

Se trata del estudio de los potenciales de acción de los nervios periféricos y se utiliza cuando se sospecha de una enfermedad en estos nervios o a nivel de la unión neuromuscular. Siempre debe realizarse antes una electromiografía.

Entonces, tras sospechar por electromiografía que puede estar involucrada el componente nervioso de la unidad motora, la electroneurografía permite diferenciar entre raíz nerviosa, el nervio periférico y la unión neuromuscular. En este tipo de estudios se determinan 2 tipos de respuesta:

Conducción nerviosa motora: Respuesta evocada en el músculo.
Conducción nerviosa sensitiva: Captación de un potencial de acción en el propio nervio.

a)CONDUCCIÓN NERVIOSA MOTORA.

Para la determinación de este tipo de respuestas, es necesario colocar los siguientes electrodos:

CÁTODO: Electrodo negativo en posición distal.
ÁNODO: Electrodo positivo exposición proximal.
REGISTRO: El encargado de medir la actividad eléctrica.
TIERRA
REFERENCIA

Cuando el electrodo de estimulación es activado, en el osciloscopio, se obtiene al inicio un artefacto de choque, después un periodo de latencia y finalmente un potencial de acción evocado. En cada parámetro se mide la duración y la amplitud del registro.

Después del primer estímulo, este debe ser aumentado hasta que la latencia sea mínima y la respuesta evocada sea máxima. A este momento se le denomina ESTIMULACIÓN SUPRAMÁXIMA y ocurre cuando no hay más aumento de la amplitud o disminución en la latencia con pequeños incrementos en la intensidad del estímulo.

Tras realizar estímulos en ambos electrodos, se obtienen 2 potenciales de acción. El tiempo transcurrido entre el estímulo y la aparición del potencial es la “latencia” y la diferencia entre las dos latencias es el tiempo empleado en recorrer la distancia entre el ánodo y el cátodo, por lo que al saber la distancia (habitualmente 3 cm.), podemos determinar la velocidad de conducción.

Esta velocidad es el mayor auxilio en el diagnóstico y monitoreo de neuropatías periféricas. Para realizar la toma de medidas, se hace de la siguiente manera:

DURACIÓN: Se expresa en milisegundos y se mide desde el inicio del potencial hasta el punto en que su deflexión retorna a la línea isoeléctrica. Es el parámetro más utilizado en las respuestas motoras.
AMPLITUD: Es la medida de su pico negativo a su pico positivo. Se expresa en microvoltios/cm. y está en relación con el número de unidades motoras activadas. Es muy importante tras lesiones nerviosas para saber qué número de fibras sobreviven tras la lesión.

Una vez comprendido esto, se aceptan las siguientes premisas:

El promedio de la duración de todos los potenciales evocados en la estimulación proximal es mayor que en la distal.
Los valores de amplitud en las zonas de estimulación proximal es menor que en la distal.

Al realizar estimulaciones repetidas, se pueden obtener varias respuestas contráctiles cuyas ondas son:

ONDA M: Se trata de potenciales de acción conducidos ortodrómicamente produciendo una onda de más alta amplitud y menor latencia. Suele ser bi ó trifásica. Expresa el tiempo necesario para la conducción a través del axón, de la unión neuromuscular y del músculo.
ONDA F: Representada por una onda de menor amplitud y mayor latencia. Corresponde a una respuesta indirecta del músculo debido a una estimulación antidrómica.
ONDA H: Es de baja amplitud y sólo se ve cuando el estímulo es de bajo voltaje.

b)CONDUCCIÓN NERVIOSA SENSITIVA.

Los fundamentos son los mismos que para lo contado en la conducción nerviosa motora. Es necesario realizar una calibración distinta para ese tipo de estudios, pero la técnica e interpretación se realizan de forma similar alo expuesto en el apartado anterior. Debemos saber que las respuestas son mucho menores y se suele tratar de complejos polifásicos.

5.- FACTORES QUE INFLUYEN EN LA NEUROCONDUCCIÓN:

Existen una serie de factores que debemos tener en cuenta a la hora de evaluar las respuestas obtenidas en estudios de neuroconducción:

EDAD: Es debido a las fibras mielinizadas. La velocidad en el neonato es inferior que la de un paciente adulto.

ERRORES TÉCNICOS: Muy variados y habituales, sobretodo en técnicos no experimentados.
TIPO DE ELECTRODOS: Los subcutáneos son peores que los de superficie.

MEDICIÓN DE LAS DISTANCIAS: Es importante mantener un criterio fijo para aplicar el mismo baremo a los resultados de velocidad de conducción.


INTENSIDAD DE ESTIMULACIÓN: A diferentes intensidades de estímulo, se obtienen distintos resultados para un mismo músculo. Por ello es importante estandarizar este parámetro.

DISTRIBUCIÓN ANATÓMICA.

TEMPERATURA.

Copyright 2017, Hospital Veterinario JG Mutxamel - Alicante - España